Escribir para desahogarme
Dicen que cuando uno está mal, lo mejor es escribir, sin retroceder para corregir nada, que deje fluir las palabras y pensamientos de una manera espontánea. Ha llegado el otoño, pero sin que acabara el verano, ya me sentía con presión, se me quitará; pensaba, son los síntomas de la vuelta a la rutina unas vacaciones mas, un año mas, un momento mas en nuestras vidas. Pero no, sigue y sigue y persiste. Cambios, son momentos de cambios forzados a los que no he elegido estar, pero las cosas a veces son así, quizá porque queremos que sean así, pero cuando nos encontramos en momentos de extrema debilidad nos volvemos mas vulnerables y nos sentimos desprotegidos, nos acurrucamos en una cuna donde no queremos salir, porque nos da miedo lo que hay fuera. Miedo, ya nombré la palabra clave, esa palabra horrible que nos aterra a todos. Hasta cuando tendremos miedo de cosas que realmente no dan miedo. Lucho para volver a ser yo y seguir siendo yo, sin ese miedo que nos hace indefensos. LUCHO!
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